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EL TIPO MÍNIMO EN EL IMPUESTO DE SOCIEDADES SERÁ DEL 23% Y DEL 25% PARA LA BANCA.

(Expansión, 29-09-2016)

El Ministerio de Hacienda ya ha facilitado al PSOE un borrador de la subida fiscal que planea aplicar este año sobre las empresas y que será más dura de lo inicialmente previsto. El departamento de Cristóbal Montoro plantea fijar un tipo mínimo en los pagos fraccionados del 23% para las empresas que facturen más de 10 millones de euros y un gravamen del 25% para la banca con la intención de recaudar este año 8.000 millones.

El Consejo de Ministros de este viernes aprobará esta medida que anunció el Gobierno para combatir los errores en la previsión de ingresos y trasladar a Bruselas la señal de que el Ejecutivo adopta medidas para rebajar el déficit público. Inicialmente, esta estaba previsto que el tipo mínimo del 23% afectara solo a compañías que ingresan más de 20 millones de euros. Ahora, el departamento de Montoro ha decidido que se aplique a partir de 10 millones de euros.

Así, más compañías sufrirán el incremento fiscal. Por otra parte, el gravamen mínimo será del 25% para las entidades financieras. El objetivo del Gobierno es recaudar 8.000 millones de euros, 2.000 millones más de los inicialmente anunciados. El endurecimiento de la subida fiscal refleja la urgencia de corregir los números rojos. Los últimos datos publicados por Hacienda reflejan que el déficit de la Administración central alcanzó el 2,8% del PIB hasta agosto y superó el registro de todo 2015.

El tipo mínimo en el impuesto sobre sociedades no es un desconocido para las empresas. El Gobierno de Mariano Rajoy lo estableció a partir de 2012, aunque el gravamen era del 12%. Sin embargo, el tipo mínimo se eliminó a partir de 2016 y generó un agujero fiscal que el Gobierno no calibró. En los primeros ocho meses del año, el impuesto sobre sociedades aportó 5.303 millones, un 31,8% menos que el año anterior. Según las previsiones presupuestarias de Hacienda, el impuesto que grava los beneficios empresariales debería aportar este año 24.868 millones, un 20% más que lo recaudado el ejercicio anterior. La cifra real quedará muy por debajo de este nivel. Ese error en la previsión ha agudizado la mala evolución de las cuentas públicas.

El Ministerio de Hacienda asegura que fijar un tipo mínimo en el impuesto sobre sociedades no es propiamente un incremento tributario. Ello es así porque se trata de un adelanto. Es decir, las empresas abonan en el ejercicio en curso más dinero y, el próximo año, cuando presenten la declaración anual deberán pagar menos o tendrán derecho a devolución. Sin embargo, si la medida se prolonga en el tiempo, el efecto real equivale a un incremento tributario. La idea del Gobierno es que el tipo mínimo pueda aplicarse hasta 2018 en función de la situación de las cuentas públicas. La experiencia indica que este tipo de medidas se prorrogan más allá de lo anunciado inicialmente.